Las hijas del desierto: hermanas de San Eusebio

Comunidade de Chimbote
Desde la época del concilio Vaticano II, el Papa invitaba a que las Congregaciones se abrieran a las misiones, ”ad gentes”; nuestra Congregación de las Hijas de san Eusebio de Vercelli, acogió tal invitación y optó por el Perú.

El motivo fue porque en Florencia tenía una casa de acogida para emigrantes extranjeros y muchos eran jóvenes peruanas; para dar una respuesta a estas jóvenes, el Consejo General, en el año 1996 decidió abrir una comunidad con tres hermanas en Perú, y precisamente  en San Luis, Nuevo Chimbote, en el Departamento de Ancash, norte de Perú.

Invasíones en San Luis - Nuevo Chimbote




Era una zona de invasiones de  personas que recién iniciaba con dificultades, sin agua, sin luz, sin desagüe y no era fácil la comunicación telefónica; la zona era considerada AA.HH. Desértico, era puro arenal entonces no habían carros que  transitaran. La realidad de las familias era verdaderamente desolante. Sin cosas  materiales como espirituales.

La finalidad de nuestra llegada era la de llevar el sentido cristiano y la ternura maternal de Dios para cada persona.

Nuestra primera preocupación fue la familia, muchas mamás iban a trabajar en la fábrica de pescado y dejaban a los niños solos sin nadie que los atendieran pues aun eran muy pequeños.

Empezamos a proveer al comedor “MADRE EUSEBIA“ para alimentar a los niños sobre todo los más necesitados y pobres.

Considerando la realidad ambiental tan precaria, muchas eran las enfermedades, muy poco los recursos económicos para curar. Abrimos un pequeño lugar medico, la Posta “EL SAMARITANO” donde se atendía sobre todo a los niños y también a los adultos, se repartían medicinas básicas a poco costo.

La falta de trabajo para las mujeres impedía el sustento de la familia…. Desde esa necesidad se inició el “taller de corte y confección” donde muchas mamás aprendieron a coser, confeccionar pequeñas cosas para la familia.

Refuerzo escolar
El abandono de los niños seguía siendo siempre muy fuerte, así que en el año 2002 se dio inicio a un ”refuerzo escolar” por los niños de primaria, todos los días; la atención siempre ha sido para los más pobres y débiles en el estudio. Esta última actividad sigue aun hoy en dos centros:

- San Luis B - con alrededor de 70 niños

-19 de Marzo- con 30 niños.

Trabajo con adolescentes


Hoy en día la tecnología avanza muy rápidamente y para que los niños no se atrasen se implementó el estudio con un centro de  “computo” para preparar a los alumnos que acceden a la secundaria.

Todas estas actividades son llevadas por personas laicas comprometidas que, no solo ganan algo para sí mismas sino dedican el tiempo haciendo el bien y apoyando a las familias atreves de los hijos.



Para nosotras hermanas el compromiso principal es la Pastoral  especial a la Catequesis familiar donde atreves de ella se llega directamente a las familias, núcleo importante per la formación humana y cristiana de los hijos.

También el contacto con los jóvenes viene atreves de la preparación al sacramento de la Confirmación, se acompañan hasta al enjertarse en el grupo juvenil. Todo este tipo de pastoral requiere mucho desprendimiento y dedicación, paciencia, sobre todo  mucha Oración por la cual se dedica bastante tiempo.
Entre los laicos que colaboran en todas esta labores, ay un grupo de 7 hermanos que se consagraron a la espiritualidad de la Congregación de San Eusebio. Para ellos la formación continúa cada 15 días con encuentros de  Espiritualidad, practica de la Lectio Divina, Adoración al Santísimo Sacramento, y formación bíblica.
Actualmente nuestra Parroquia cuenta con alrededor de 90.000 personas, giá un Sacerdote no se abástese por eso giá se está formando una nueva Parroquia. El trabajo se hace siempre más fuerte y exigentes, en el preparar a laicos para la evangelización, para pastorear y para que el servicio a la iglesia sea continúo.
La Parroquia a la que pertenecemos ahora  es de la “Inmaculada Conceptión y comprende a cerca de 50.000 personas. La perspectiva de trabajo es bastante fuerte pero  la certeza de Dios está con nosotros, nos ilumina, guía, inspira y acompaña, nos da su Gracia para ser fieles  al mandato misionero: Id y anunciad……….. a Cristo.
En el año 2007 por exigencia de formación a las jóvenes que quieren servir al Señor en nuestra Congregación, vimos la necesidad de abrir una casa con esta finalidad en la ciudad de Lima, donde es más accesible y tiene muchas oportunidades  para esa finalidad. Aquí también las actividades son  de tipo pastoral con abertura a la pastoral de salud y acompañamiento a los grupos de oración. Hasta ahora solo no nos queda si no que agradecer a Dios por lo mucho que nos dio y sobre todo por su protección y Bendición.      DEMOS GRACIAS AL SEÑOR…………….

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